9/08/2008

A medida que nos vamos conociendo


“A medida que nos vamos conociendo” es el título de la colección de cuentos de Alí Víquez Jiménez, ganadora del premio Joven Creación de la ECR en 1990. Este breve cuentario de ocho piezas y 86 páginas nos permite sumergirnos rápidamente en parte del mundo y propuesta de este autor.

Si hay una unidad entre las ocho historias, esta es la voz que narra; por lo general analítica y solipsista, academizada en el buen sentido (afín a autores como Freud, Sartre, Camus, Marx etc...), elegante, irónica y en la mayoría de las veces existencialista y solitaria. Una voz donde el mundo y el ser es algo por ser conocido y la conciencia es el vientre de ese mundo. Creo que en el desarrollo de este estilo está el acierto -y a la vez el límite- de este trabajo.

Esta voz pasa del abogado conferencista que es experto en suicidios (Conferencia del Lic. Morales) al promocionista del incomparable producto denominado Anonimatic así como la voz etérea de un narrador que al final del relato se descubre a sí mismo (en Historia de Invierno).

Un relato de gran calidad es el denominado Buenos Aires, ida y vuelta, un cierto tipo de exaltación a Borges, viaje que aterriza de manera inesperada. De ese relato rescato las palabras que Víquez pone en boca del espectro de Borges:

(...) Acaso con los años te desengañés del existencialismo y comprendás que anhelar es mejor que tener, que lo soñado supera a lo real, que sólo llegamos a las cosas cuando nos son negadas (...)

Un texto muy agradable e inteligente, que en mi caso mantiene la puerta abierta para conocer más de la obra de Alí Víquez.

PD: “A medida que nos vamos conociendo” ... leyendo reseñas de libros perdidos o en el olvido...

4 comentarios:

Asterión dijo...

Alí Víquez es un buen narrador, como se veía ya en este, su segundo cuentario (el primero es A lápiz). Luego vendría una novela (Conspiración para producir el insomnio), otro libro de relatos bastante logrado en esa tendencia hacia lo fantástico (Biografías de hombres ilustres), Las fases de la luna (que aún no he leído) y lo que considero su mejor trabajo, Volar hacia todo el invierno. Curiosamente, se trata de poesía, y cuando lo leí, imaginé que Víquez fue primero poeta antes que narrador, y como suele suceder en tales casos (como Borges), trabajar en ámbos géneros resulta exitoso. Nunca al revés: un narrador metido a poeta por lo general no "pega" (Joyce, Dostoievski).

Warren/Literófilo dijo...

No me gustó para nada este cuentario, lo sentí fr{io, inerte, sin caldo, sin sabor, artificial, ese cuento que acotás es el que me gustó más, el resto y precisamente Conferencia de Lic. Morales, me pareció una pedrada a la cabeza, pero bien lo decís ahí abajo, habrá que seguir leyendolo, ah, lo único que me gustó fue el titulo del cuentario :) un saludo.

Juan Murillo dijo...

Estoy de acuerdo con vos en esto de que la voz narrativa es lo sobresaliente en este libro. El cuento 'A medida que nos vamos conociendo' en particular tiene un narrador solipsista y misántropo que hubiera dado excelente material para una novela corta de gran calidad. No todas las ideas son del mismo calibre en este libro, sin embargo, Anonimatic, por ejemplo, es poco más que un ejercicio literario.

A diferencia de Gustavo yo creo que el mejor trabajo de Alí es el logradísimo Biografías de hombres ilustres, que es uno de los mejores libros de cuentos que se han publicado en nuestro país.

Borges proyecta su larga sombra sobre las páginas de Viquez, como lo hace también sobre Rojas Alfaro, y como lo hace o debería hacerlo sobre todos nosotros, para bien o para mal, en favor o en contra.

Alexánder Obando dijo...

Vaya, Juan, por primera vez coincidimos. No he leído poesía de Víquez, pero si he leío este libro en cuestión, su novela y "Biografías de hombres ilustres", e igualmente que vos, creo que este último es uno de los mejores cuentarios publicados en Costa Rica.